PROBETEANDO

EL TRANVÍA

¡Holi!

En esta ocasión, nos movemos a la vega baja: Orihuela para conocer un bar resaturante donde se come muy muy bien. Me lo descubrieron mis cuñados y no puede haberme gustado más.

¿Os lo presento?

Lo primero que llama la atención es la decoración. Es tipo una tasca, con su barra de madera maciza y suelo antiguo, pero moderna, limpia y con mucha personalidad.

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Entramos hacia el final que era donde nos habían preparado la mesa. Éramos seis comensales con bastante saque por lo que no escatimamos a la hora de pedir. Adelanto que no tengo ni idea del precio porque los majos de mis cuñados recién casados pagaron el festín a traición así que, si tenéis intención de ir, lo haréis  sin frenos.

Tienen una carta muy extensa. Nos costó muchísimo qué escoger porque la gran mayoría de los platos nos hacían babear sin control. Al final, nos dejamos aconsejar por los expertos en el lugar y acertaron de pleno. No recuerdo nombres porque no le hice foto a la carta, así que os lo voy a describir de la mejor forma que sé.

Lo guay es que mientras esperábamos a que sus creaciones llegaran, nos pusieron un mini aperitivo para ir abriendo boca.

Comenzamos con unas setas y espárragos a la plancha con salsa de roquefort por encima. ¡Flipé en colores! ¡Qué rico! Para mí, fue el mejor entrante sin duda de todos los que llegaron a la mesa.

A continuación, llegaron las Patatas con Bacon y salsa. No estaban mal pero el hecho de que las patatas fueran «de bolsa» me decepcionó muchísimo. Siendo un local de ese calibre me las esperaba caseras, aunque las cobrasen más caras por «la mano de obra».

Llegó el turno de los principales por así decirlo, que los pusimos al centro para compartir.

El primero fue una especie de bocadillo de pan tostado (tenía una nomenclatura específica pero no me acuerdo…)  que estaba relleno de muchas cosas (a simple vista distingo lomo y queso pero llevaba más) y fue una delicia en el paladar. Estaba jugoso, lleno de sabor y es de esos que «chorrean». ¡Una auténtica maravilla que no podéis dejar escapar!

Seguidamente, apareció la Tosta de Ternera con Queso de Cabra y reducción de Pedro Ximénez. Otra exquisitez de la que no dejamos ni una miga. Algunas zonas de la carne estaban un pelín crudas por lo que yo no comí demasiado (ya sabéis que soy muy especialita con la carne) pero lo poco que probé me gustó mucho.

Y el último plato que vais a ver ahora es una especie de bañera de queso con tomate y jamón serrano. Fue el que menos me gustó de todas las opciones por dos razones: la primera es que el tomate era de bote. Mis cuñados nos especificaron que normalmente suele ser casero, por lo que sea ese día no tuvimos la suerte de poder degustarlo en todo su esplendor. El segundo motivo es que dicho jamón estaba muy salado.

Eso sí, el queso súper rico y bien derretido, tanto que dejé ambos platos limpios de él (el resto de ingredientes que no me molaron tanto los aparté).

Para no perder ningún matiz y mojinquear aquellas opciones que requerían de la acción, pedimos pan y me gustó mucho que lo sirvieran calentito y con aceite por encima. ¡Qué bueno!

Estoy segura de que volveré porque en general me gustó el sitio, el ambiente y los platos. Las cantidades eran más que abundantes y lo que me conquistó lo hizo de verdad.

Si queréis más información acerca del sitio, podéis pinchar aquí. Aún así, os dejo la dirección: Avenida de España, 8, Orihuela; y el teléfono: 966280320.

Con esto, doy por finalizado el post de hoy. Espero que os haya gustado y, si vais o ya lo conocíais, me lo hagáis saber a través de los comentarios o me mandéis un mensaje directo en mi cuenta de IG: @pajuanes.

Muchísimas gracias por leerme una vez más y estar siempre al pie del cañón.

¡Qué tengáis un finde estupendo!

¡Besotes!

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