VIAJES

GALICIA: DÍA 2

¡Buenos días!

El itinerario de este día es bastante laxo ya que cuenta como momento de llegada y exploración del terreno. Aún así, disfrutamos de lugares muy chulos que os voy a enseñar a continuación.

¿Te quedas a verlos?

Nos levantamos muy temprano, alrededor de las 4:30-5 de la mañana para poner rumbo a tierras gallegas. Hasta las 14:00 no teníamos prevista la entrada en el hotel, por lo que a mi bombonazo se le ocurrió la magnífica idea de hacer un pequeño desvío para hacer tiempo y… ¡Qué acierto!

PLAYA DE LAS CATEDRALES

Sugirió ir a la famosísima Playa de las Catedrales, considerada monumento natural de dimensiones sobrenaturales y en unos instantes veréis porqué.

Decir que es uno de los lugares más visitados de Galicia por lo que es necesario sacar entrada para poder acceder a este arenal durante Semana Santa y los meses de julio, agosto y septiembre, en los que la Xunta de Galicia ha establecido unos límites de visitantes. La reserva sólo se puede hacer online:

  • Deberás acceder a esta página web: https://ascatedrais.xunta.es/
  • Seleccionar la fecha y el número de personas en la que se realizará la visita. Nosotros los hicimos ese mismo día a horas intempestivas, pero mejor que lo hagáis con antelación por si acaso.
  • Comprobar los horarios de las mareas, para visitar la playa a la hora adecuada.
  • Cumplimentar el formulario con los datos personales.
  • Descargar el documento necesario para mostrar en la playa junto con el documento de identificación personal (con que lo enseñéis en el móvil es suficiente).
  • Y por último, ¡disfruta!

Hecho esto, ya podíamos ir tranquilos a maravillarnos con las «obras» del mar no sin antes hacernos unas fotos preciosas a mitad de camino donde el verde gallego nos envolvió.

Llegamos sobre las 10-11 de la mañana, hora perfecta porque nos encontrábamos en marea baja y podíamos acceder a la playa sin ningún problema.

Lo primero que hice nada más bajar fue descalzarme y, aunque el agua estaba muy fría, disfruté a más no poder de sentir el cantábrico entre mis dedos junto con esa arena fina, suave y limpia. A continuación, paseamos todo lo que pudimos por aquel lugar mágico en el que nos sumergimos durante unos instantes.

El mar ha esculpido en los acantilados todo un repertorio arquitectónico de arcos, columnas y bóvedas que te dejan alucinado. También, nos dejamos llevar por los pasillos de arena entre muros de pizarra y algunos percebes aposentados en las rocas.

Nos lo pasamos muy bien ya que nos gusta mucho el océano. Sales de allí relajado, con una paz interior y un sosiego impresionante. Decidimos culminar la mañana tomando una cerveza y volviendo a la carretera para llegar a nuestro destino.

SANTIAGO DE COMPOSTELA

Llegamos a la hora de comer por lo que dejamos el coche en uno de los parking de las proximidades, las maletas en nuestro hotel (estuvimos alojados en el Hotel Windsor (pincha aquí)) y nos fuimos en busca de algún lugar donde hincar el diente.

Suelo escoger los hoteles muy próximos al centro para tener los lugares de interés bien cerquita junto con los restaurantes típicos de la zona. Buscábamos algo de menú que no se saliera mucho de madre y he de decir que nos costó encontrarlo.

Hago un pequeño inciso y os advierto que, en comparación con la Comunidad Valenciana, Galicia no es barata por lo que si vais y os apetece comer comida típica preparad el bolsillo.

El bar-restaurante se llama O’Barril y está situado en las calles típicas de tapeo próximas a la catedral. El lugar es la taberna de toda la vida, pequeñito y modesto. Nada glamuroso ni del otro mundo pero con comida de la zona y a buen precio ya que el menú nos salió por unos 11€. Se componía de primero, segundo y postre.

Cada uno escogimos una cosa diferente y así abarcamos más terreno. Para empezar, nos trajeron Caldo Gallego y Empanada de Atún. Ambos impresionantes y, aunque a esas horas el calor ya hacía mella, me apetecía muchísimo probar los guisos de la tierra.

De segundo, otro topicazo de la zona. Es la misma carne pero cocinada con dos aderezos distintos (por lo cual también reciben un nombre diferente): Raxo o Zorza a la plancha.

Para finalizar, un pedazo de la Tarta de Santiago. ¡Estaba muy rica y jugosa!

Después de una siesta más que merecida, decidimos explorar el Parque de Alameda. Muy conocido en Santiago y cerca de nuestro hotel, de esta forma nos movíamos un poco y hacíamos hambre mientras disfrutábamos del paseo.

Cenamos Pimientos de Padrón (no veréis la imagen porque se me olvidó echarla XD) y Pulpo. ¿Dónde? Soy así de guay que tampoco lo sé (zona de bares que nos pillaba cerca del hotel), lo que sí puedo decir es que fue el más barato que nos comimos en todo el viaje: 12€. El precio final de la cena no lo apunté.

Para culminar, nos tomamos una tarrina de helado en una de las heladerías que me recomendaron mis preciosos cucuruchitos: Bico de Xeado. Acabamos tan encantados que volvimos todas las noches a por un poco de ese placer. ¡Os estoy inmensamente agradecida! ♥♥♥

Lo interesante es que son helados que están hechos específicamente con leche gallega. Es una franquicia típica de la zona que está situada por distintas ciudades. La cremosidad y el sabor tan espectacular que poseen hacen de ellos una delicatessen (quien me conozca sabe que no suelo comer, así que para que yo diga esto…).

Y así de dulce terminó nuestro segundo día de viaje. Nos fuimos a la cama a disfrutar de un sueño reparador.

Con esto, doy por finalizado este post. Siento ir tan lenta pero mi situación actual no me permite otro ritmo, espero que lo entendáis y que os haya gustado la entrega de hoy. 

¡Muchísimas gracias por leerme y comentar! ¡Os adoro! ♥♥♥

¡Qué tengáis un fin de semana estupendo!

¡Besitos!

2 comentarios sobre “GALICIA: DÍA 2”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.