BILBAO: DÍA 2

¡Buenos días!

Vuelvo con la segunda tanda de las aventuras vividas en el País Vasco. En esta ocasión, salimos de la ciudad para descubrir paisajes preciosos y pueblos con mucho encanto. No quiero adelantar nada, así que me dispongo con la narración.

¿Preparados para morir con tanto foto bonita?

Nos despertamos relativamente temprano. Una vez adecentados, bajamos a desayunar al bar que teníamos justo debajo del “palacete” (y eso hicimos el resto de días). Cafetería Pentxo “La casa del buen comer”, ya sólo con esa descripción nos tenía ganados. El dueño fue muy amable en cada una de nuestras visitas. Yo siempre escogía lo mismo: zumo de naranja (recién exprimido y colado, por cierto) y un mini bocadillo de jamón serrano (no soy tonta, ¿eh?).

Ahora nos dispusimos a elegir nuestro destino. Mi hermana y yo estábamos empeñadas en ir (redoble de tambores) a Bakio ya que la bonita de Lorena (@mynoisysecrets_blog) nos chivó que, en San Juan de Gaztelugatxe, se encontraba ubicada la famosa RocaDragón (séptima temporada)¿Algún fan de Juego de Tronos en la sala? ¡Nosotras sí! ♥♥♥

Así que convencimos a los papis y allá que decidimos ir. Cierto que el transporte público te deja cerca del lugar, pero nos pareció más cómodo y rentable alquilar un coche para el día en cuestión. Escogimos la compañía Europcar para este trámite ya que la teníamos a dos pasos de nuestro hospedaje (situada dentro de una de las estaciones de trenes). La broma salió por unos 110€ (teniendo en cuenta que lo acababan de dejar y no habían tenido tiempo de darle un repaso) pero mereció la pena ya que la independencia total era nuestra, aprovechando así la oportunidad de visitar otros lugares (por unos 10€ más, dispones del vehículo durante 3 días).

Cuando vi el coche me sentí como en casa ya que es justo la marca y modelo (solo se diferenciaba en el color) que utiliza mi chico ♥.

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE

Después de perdernos tropecientas mil veces, llegamos a San Juan de Gaztelugatxe. A pocos metros teníamos la vista de ese lugar tan mítico. Al principio, había bastante niebla por lo que no se ve con demasiada claridad pero, al cabo de un rato, empezó a despejarse un poco.

No llegamos a bajar ni subir sus famosas escaleras para contemplar la ermita que hay en lo alto. Entre las vueltas que dimos, llegamos más tarde de lo previsto (se tarda, más o menos, una hora y media en hacer el recorrido de ida y vuelta ) y priorizamos dirigirnos a otros destinos.

Aún así, comentar que esta pequeña isla  está conectada a tierra firme por un puente de piedra hecho por el hombre. Éste se convierte en un estrecho camino de 241 peldaños que zigzaguea de un lado a otro hasta alcanzar la cima. Una vez allí, veremos la iglesia con una campana en su pared frontal. Según la leyenda, si la tocas tres veces y pides un deseo, se cumplirá.

La ermita que vemos no es la original. A lo largo de los siglos, ha habido incendios y batallas, y ha tenido que ser reconstruida en múltiples ocasiones. Se cree que la primera fue erigida en el siglo IX. Además, bajo las aguas de la isla, se encuentra la Virgen de Begoña instalada en la base del acantilado, frente a los arcos, en 1963.

BERMEO

Como aún nos sobró algo de tiempo antes de irnos a zampar, decidimos visitar uno de los pueblos pesqueros más bonitos que he visto en mi vida: Bermeo.

Su puerto, denominado “Puerto Viejo” es el rincón más fotografiado y pintoresco del lugar (a las pruebas me remito). Se trata de una zona rodeada de coloridas y estrechas casas que vigilan los barcos en el agua.

Un elemento a destacar del puerto es su fuente (la más antigua de toda Vizcaya), construida en el siglo XVI y utilizada como fuente de agua dulce tanto por los bermeotarras como por embarcaciones pesqueras y mercantes. Aunque ya no se aprecian, está adornada por dos escudos: el de Bermeo y el del Señorío de Vizcaya.

También podemos encontrar una serie de estatuas repartidas por la zona que tienen su significado. La primera de ellas nos muestra la siguiente frase: “Azken olatua, azken arnasa” (que significa “la última ola, el último suspiro” en euskera). Está diseñada en honor a la gente que ha muerto en aguas marinas. Nos recuerda el hecho de que el mar da y quita. El 12 de Agosto de 1912, las gentes de Bermeo vivieron una terrible tragedia ya que, debido al repentino y violento viento, perecieron 143 pescadores vizcaínos (la mayoría bermeanos).

La curiosidad radica en que, para ese año, había programadas 80 bodas y solo 40 pudieron celebrarse. Además, 62 mujeres quedaron viudas, 12 de ellas estaban embarazadas y más de 200 niños quedaron huérfanos… ¡Menudo desastre!

En una zona un poco más elevada, subiendo unas escaleras, llegamos a un balcón donde encontramos un mirador desde el cual sus gentes esperaban con anhelo la llegada de los barcos.

La mamá.

RESTAURANTE ENEPERI

Después de visitar este pueblo tan bonito, nos dirigimos a RocaDragón de nuevo ya que, muy cerca de allí, se encontraba el restaurante donde decidimos comer cual vasco de cuna. Se llama Eneperi (pincha aq). Escogimos este lugar recomendados por Lorena (mencionada anteriormente) y, de verdad… ¡que guía turística tan de sobresaliente!

Es un establecimiento precioso, rústico a más no poder y muy elegante cuya cocina se basa en la tradición vasca mas con un toque vanguardista.

Escogimos el menú del día. No es barato para nada, salimos a 42€ por cabeza ya que la bebida y el IVA no estaban incluídos. Eso sí, comimos como absolutos reyes. Seguro que los actores de Juego de Tronos, en sus últimos rodajes, comieron en este sitio (no lo pregunté pero no me cabe la menos duda).

Dicho banquete se compone de tres entrantes que sirven al centro y de manera individual, un principal y un surtido de postres (éstos últimos, para mi gusto, no están justificados en el precio… Para mí no fueron nada del otro mundo en comparación con las degustaciones anteriores). No recuerdo los nombres de los platos como tal ya que, dicho menú, no estaba escrito en ningún lado y era “de boquilla” por lo que haré lo que pueda sin extenderme demasiado.

Comenzamos por los entrantes. Uno de ellos era al centro para compartir. Os estoy hablando del Mi-Cuit de Pato con Mantequilla y dos salsas de Mermelada. No fue el más vitoreado por nuestra mesa (ya que, en navidades, mi padre siempre compra foie francés original para nuestro deleite y lo tenemos más que visto) pero no estaba mal.

A continuación, llegan los dos individuales. El primero es una especie de Escalivada con Anchoas escabechadas (creo recordar) aderezada con un aliño de frutos secos que estaba de muerte. Era frío pero seguro que habría ganado más puntos si lo hubieran servido templado.

Por último, me parece que era una especie de Pastel de Bacalao sobre una Crema de Patata. El ganador sin duda de lo que habíamos probado hasta ahora. ¡Nos encantó! Otra cosa no, pero en este viaje he comido bacalao a más no poder. Da igual donde vayáis, a mí no me encanta y me inflé porque en todos los sitios estaba impresionante.

Pasamos al plato principal. Escogí el Cabracho a la plancha. ¡Madre del amor hermoso! ¡Qué pedazo de pez! Jugoso a más no poder, se deshacía en la boca… ¡Estaba delicioso! Lo acompañaron con crujientes de cebolla y trozos de zanahoria. Además, lo aliñaron con aceite de oliva y ajos frititos. ¡Súper recomendado!

Para finalizar, el Surtido de Postres. Lo dicho, nada del otro mundo.

Compuesto de Bolas de Helados y diferentes trozos de tartas tales como chocolate, queso y otra que no recuerdo el sabor.

MUNDAKA

Salimos de allí hechos unos toneles, así que nada mejor para bajar la comida que un paseíto por el precioso pueblo de Mundaka. De origen incierto. La leyenda dice que en el siglo X llegó a esta población un barco que venía de Escocia en el que viajaba una princesa desterrada. Los escoceses encontraron una fuente que les llamó la atención por la claridad de su agua y la llamaron “munda aqua”, que significa “agua cristalina”

El puerto pesquero es el rincón más pintoresco de la localidad, como podéis observar. A su alrededor podemos vislumbrar paisajes que quitan el hipo. Está rodeado por coloridas casas de estilo vasco, bares y restaurantes. 

Nosotros no lo vimos, pero Mundaka presume con orgullo de ser hogar de la mayor ola izquierda de Europa y una de las mejores del mundo. Cada otoño e invierno las calles del pueblo se solían llenar de surfistas para montarse en ella, la cual puede alcanzar los 5 metros de altura y 400 m de recorrido. A día de hoy, esta ola se encuentra en baja forma ya que va cambiando. Suele desaparecer por diversos motivos y lleva ya una temporada sin dar señales de vida… ¡Una pena!

No tengo mucho más que añadir, las fotos hablan por si mismas. Solo que es un lugar que no os podéis perder si decidís visitar el País Vasco.

Madre engañando a los patos para fotografiarlos.

Una vez terminamos nuestro itinerario, volvimos a casa. Estábamos tan repletos de comida que prescindimos de la cena aquel día. Nos dedicamos a relajarnos, leer, descansar y coger fuerzas para lo que nos esperaba el día siguiente. Fin.

Sin duda, para mí fue de los mejores días ya que los paisajes y lugares que visitamos fueron los más bonitos de todo el viaje. Espero que os haya gustado tanto como a mí, tengo que admitir que hacer la criba de las imágenes no ha sido nada fácil. ¡Las hubiera puesto todas! Pero tampoco quería saturar con distintos enfoques de un mismo sitio, así que he tenido que seleccionar.

Pronto tendré la tercera entrega, así que estad atentos a estos lares. Como siempre, mil gracias por dedicar unos minutos de vuestro tiempo. Ojalá con estas fotos pudiera mandaros un poco del fresquito que hacía por allí… ¡Era gloria bendita!

¡Nos leemos próximamente!

¡Qué tengáis un buen fin de semana!

¡Besitos!

5 comentarios en “BILBAO: DÍA 2

  1. La mejor ola de izquierdas de Mundaka es normal que no la vieseis, es una ola qué va cambiando, va y viene, es algo cíclico. Cada X años “desaparece” por el tema de las corrientes, dunas de Laida, constantes dragas… Ahora no está en su mejor momento, ha “desaparecido”, de hecho, desde hace unos años en Mundaka por este tema ya no se celebra el Billabong Pro Mundaka, una de las pruebas de surf más importantes a nivel internacional.

    Respecto al resto del post, he aprendido cosas que ni sabía, como lo de la fuente de Bermeo, no sabía que era una de las más antiguas aún viviendo aquí 🤦🏻‍♀️.

    1. Interesante saberlo, voy a editar el post para dar esa info adicional. Me alegro de haberte descubirto algo de tu tierra jejejeje. Mil gracias por pasar preciosa y, sobretodo, por comentar. Un besito 🙂

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