BILBAO: DÍA 1 Y GENERALIDADES

¡Hola!

Comenzamos con las reseñas extensas y bonitas de mi escapada familiar a Bilbao. Os esperan cinco post llenos de vivencias, recomendaciones y fotos a cada cual más espectacular de esta preciosa ciudad.

¿Comenzamos?

Nuestro avión salía por la tarde. Como no cogimos coche para esta aventura, nos dirigimos al aeropuerto en metro y… ¡de risas!

Los padres haciéndose un selfie.

Llegamos con el tiempo ideal por si algún imprevisto surgía (y surgieron pero nada que no tuviese arreglo). Cuando todo estaba en orden, embarcamos (la compañía utilizada para nuestro transporte fue Iberia) y nos dirigimos a tierras vascas. Que insignificantes somos cuando vemos el mundo desde las alturas, ¿verdad?

Las niñas.

Al llegar, pillamos un taxi (desde el aeropuerto al destino concertado cuesta entre 23-25€) y nos dirigimos a nuestro apartamento (se encontraba en la Calle Belosticale). Una cosa que no me gusta de Bilbao es que los precios de hospedaje son carísimos, de ahí que escogiésemos casa a hotel (lo hicimos mediante la plataforma Airbnb). Fuimos cuatro personas, estuvimos cinco días (de jueves a lunes) y cuatro noches. Todo esto, salió por unos 500-600€ (no sé la cifra exacta ya que quien apoquinó fue el papá) pero no salía muy mal teniendo en cuenta los factores descritos anteriormente.

Calle Belosticale.

He de decir que se me olvidó hacer fotos del “palacete” en el que nos alojamos. Aún así, decir que nos sorprendió lo bien situado que estaba ya que se encontraba  en el centro de la ciudad, en el caso viejo. Teníamos todo lo interesante para ver cerquita y lo más lejano se podía recorrer andando sin ningún problema.

En la puerta del “palacio”.

Lo malo es que, a medida que íbamos conviviendo allí, nos dimos cuenta de algunas carencias. Por la ubicación lo recomendaría sin ninguna duda pero para estar cuatro personas se nos quedaba corto. Me explico, solo había un baño para todos y somos tres mujeres. Entendéis por donde van los tiros, ¿verdad? Además, teníamos las toallas justas, ni siquiera una alfombrilla para los pies, la ducha pequeña y sin estanterías donde colocar los productos del baño mientras realizas tu acción.

Después, unos enchufes funcionaban y otros no, por lo que la carga de móviles era una odisea. En la cocina también escaseaban y, hasta el último día, no nos dimos cuenta de dónde se encontraba la toma de contacto para hacer funcionar el microondas ya que estaba muy escondido.

Por último, no tenía persianas. A mi hermana y a mí no nos supuso una gran desventaja porque nuestra habitación daba a un patio de luces bastante pequeño y la luz no entraba con demasiada intensidad. Pero a mis padres les daba de pleno. Poseía una cortina traslucida gruesecita mas no era suficiente.

Calle Belosticale.

Son pequeñas cositas que, cuando vas para varios días, te acaban incomodando. No es que estuviéramos todo el día metidos en la casa, pero cuando estabas pues te apetece estar bien y con unos mínimos.

Cuando llegamos era ya entrada la tarde y nos apeteció explorar los alrededores antes de ir a picar algo como cena.

Lo más típico de Bilbao a la hora de comer son los denominados Pintxos. ¡Fabulosos! Unos más sofisticados, otros más normales pero siempre intentan mantener una estética. De todas las clases y para todos los gustos, de allí no te vas descontento en ningún momento.

Para cenar, nos estrenamos en la Plaza Nueva, lugar en el que se caracteriza por la infinidad de locales que poseen con este tipo de opción y de gastronomía (y las calles de alrededor también). Todos son pequeñitos pero muy acogedores y con bastante variedad.

SORGINZULO

Comenzaré hablando de Sorginzulo (pincha aquí). Había tantos tipos que nos costó escoger. Dos de los terratenientes que estaban en el lugar haciendo lo mismo que nosotros nos dijeron que no pensásemos mucho, que allí estaba todo buenísimo así que… dicho y hecho. Cogimos cada uno un par y a probetear.

¡Madre del amor hermoso! ¡Qué ricos estaban! Cometimos el error de compartirlos todos para que nadie se quedara sin catar pero fue la primera y última vez. Al ser tan de bocado, llevar tantos ingredientes y salsas se convirtió en un guarreo máximo. Por esta razón decidimos que, en el próximo sitio, cada uno se comería el suyo.

No están todos, sólo los que me dejaron fotografias (el resto ya los habían partido…).

Veredicto: nos gustó mucho por lo que si váis, no os lo podéis perder 😉 .

CAFÉ BAR BILBAO

Pasamos al segundo protagonista de la noche: Café Bar Bilbao (pincha aquí). Más familiar y menos elegante pero nada que envidiar en cuanto a sabor y opciones al mencionado anteriormente.

Hicimos migas con el camarero que nos servía por lo que tuvo la generosidad de invitarnos a un postre así porque sí, que estaba además riquísimo, a modo de bienvenida a la ciudad. ¡Qué majo!

Tortilla de Bacalao… ¡Exquisita!

Calabacín relleno de mousse de pato.
Creo que era tocino de cielo.

Una vez terminamos de cenar, paseamos un poco por las calles de alrededor y… ¡menudo ambientazo tienen los vascos! ¡Así da gusto! Por último, nos dirigimos a nuestra nueva casa provisional a disfrutar de un sueño reparador.

He de hacer especial hincapié en que las personas de allí son muy hospitalarias y te ayudan en todo momento con lo que necesites. A veces, incluso, sin pedirles directamente la ayuda. Igual estás paseando y te oyen hablar de si se va por aquí o por allá y no dan pie a que puedas equivocarte. Te indican tan ricamente y te aconsejan de qué ver para que disfrutes de su tierra todo lo que puedas. No sé, me parecieron gente muy amable por lo que… ¡Un olé por los vascos!

Otro punto a tener en cuenta es que pocos precios voy a poder poner en estos post ya que no es un viaje en el que yo haya contribuido demasiado económicamente a nivel mamoneo máximo ni en visitas. He pagado algunas cosas pero no demasiadas por lo que no voy a especificar demasiado los costes (de los que esté absolutamente segura sí).

Por último, decir que esta escapada ha sido supervisada por la bonita de Lorena (@mynoisysecrets_blog). Me puse en contacto con ella antes de iniciar esta escapada y me recomendó sitios a los que podía ir. Estuvo súper pendiente de dónde íbamos y qué teníamos pensado hacer cada día para exprimirle todo el jugo así que solo puedo decirte que… ¡Mil gracias por recomendarnos tan sumamente bien! Además, tuve el enorme placer de desvirtualizarla pero eso os lo contaré otro día 🙂 .

Y creo que poco más puedo añadir en esta primera entrada. La próxima sí que tiene más chicha así que espero que cojáis fuerzas para lo que se os viene encima 😉 . Estoy encantadísima de volver a escribir sobre viajes y, aunque sé que son las publicaciones que menos auge tienen, sé que a muchas puede servirles a modo de guía si en algún momento deciden visitar los mismos lugares que yo.

No me voy a enrrollar más. ¡Mil gracias por leer, compartir y comentar! Espero que os haya gustado y cualquier duda hacédmela saber porque os contestaré en cuanto me sea posible.

¡Qué disfrutéis del finde!

¡Besitos!

4 comentarios en “BILBAO: DÍA 1 Y GENERALIDADES

  1. Cielo!! Gracias por la mención!! En primer lugar el placer de ponernos hueso ha sido mutuo. Eres especial y eso se nota a la legua!!!

    Me encanta que hayas disfrutado de mi ciudad y por supuesto tengo muchas ganas de ver y leer el resto de post!!!

    Un megabeso!!!

    1. Amorcete, no se merecen! El próximo Viernes otro! Aunque no es difícil que queden bonitos con tanto verde y paisajes tan impresionantes 🙂

      Un besazo enorme preciosa!!

  2. Buenas tardes
    Como bilbaino, me ha resultado un post muy interesante, ya que siempre gusta conocer las opiniones de otros sobre la ciudad en la que uno vive. Seguiré con atención los sucesivos artículos que has prometido.
    Solo quería proporcionarte un poco de información que creo que te puede interesar. No sé si te fijaste en la peculiar decoración modernista de la casa donde te alojaste (el portal de la foto es el último vestigio conservado en la planta baja y pronto desaparecerá). La verdad es que se puede considerar un edificio histórico.El motivo de esta decoración tan poco habitual es que el edificio fue, en otros tiempos, unos grandes almacenes. Los primeros de Bilbao. Inaugurados a mediados de siglo XIX, la decoración es de 1897, cuando se ampliaron.
    Si te interesa y quieres más información, en mi blog tengo publicado un artículo al respecto titulado:
    “Una fachada fuera de lo común ¿la conoces?”.
    No pongo el enlace por si se considerara spam.

    1. ¡Qué interesante! Pues no tenía ni idea! Sí que me chocó el contraste pero pensaba que era lo típico: fachada antigua pero interior más moderno para personas más actuales. Me pasaré a leerlo, claro que sí. Me alegro que te haya gustado el post así que espero no decepcionar en los siguientes. ¡Un saludo!

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