CUINA OBERTA: CANALLA BISTRO (BY RICARD CAMARENA)

¡Hola!

Hacía tiempo que esta sección no salía a relucir así que, le he limpiado el polvo y las telarañas dejándola como nueva, lista para estrenar. En esta ocasión os traigo un sitio de categoría superior aprovechando la llamada Cuina Oberta que se celebra en Valencia en determinadas ocasiones del año.

¿Te gustaría conocerlo?

Canalla Bistro es uno de los famosos restaurantes del chef valenciano Ricard Camarena. Puede que a las que les guste la gastronomía tanto como a mí os suene el nombre de este magnífico maestro de la cocina ya que está galardonado con tres estrellas michelín acumulados por sus diferentes establecimientos. En este caso, nuestro protagonista de hoy, con un Sol Repsol.

Teniendo este as de los fogones tan cerquita, era delito que aún no hubiera degustado ninguna de sus elaboraciones así que, aprovechado que había quedado con una amiga y la semana de la Cuina Oberta (días en los que una serie de restaurantes ponen un menú determinado a un precio, normalmente, más económico e igualitario entre ellos) estaba en activo, ni corta ni perezosa reservé para darnos un homenaje.

Situado en la Calle Maestro José Serrano nº 5 de la capital, en el barrio de Ruzafa. No es el único existente, también podéis encontrar este restaurante en Madrid y en México. La entrada es bastante singular ya que lo primero que ves es una cabeza de cerdo sobre la tuya, de mentira claro (luego te das cuenta de que todo el restaurante está plagado de esta decoración, a cada cual más creativa). A la derecha, vemos una barra inmensa.

Enseguida nos atendió una camarera de lo más amable. Tuvimos que esperar unos minutos pero lo típico, pasaron volando cuando estás de charreta. La chica nos condujo rauda a nuestra reserva contándonos qué tipo de comida se sirve, si era nuestra primera vez en el lugar… No sé, mostraba interés por sus comensales cosa que es de agradecer cuando vas “de nueva”.

No es un sitio demasiado grande pero si alargado por lo que, después de atravesar todo el pasillo lleno de mesas a tu alrededor, nos sentamos en la nuestra. Es aquí cuando me paré a observar con detenimiento la escenografía.

El negro es el color por excelencia haciendo contraste con tonos madera de las mesas y las paredes. Iluminación algo escasa pero idónea en puntos clave para que no te pierdas nada, veas bien lo que te comes y con quién. Tiene un punto urbano y loco muy chulo.

En cuanto a la comida es cocina fusión ya que combinan distintos tipos de ingredientes y preparados típicos de diferentes partes del mundo, de este modo disfrutas de una explosión de sabores en cada bocado. Nosotras tomamos el menú del mediodía cuyo precio era de 20€ con la bebida a parte. Lo dicho, no es el oficial ya que nos encontramos en uno de esos días concretos.

Tuvimos el placer de degustar tres entrantes, un principal y un postre. Las cantidades en general fueron bastante justitas, algún plato se salvaba pero la mayoría con poco condumio. No es algo que me desagradara en aquella ocasión ya que, por mi horario, comíamos casi a las cuatro de la tarde y como que no me apetecía hincharme demasiado. Otra curiosidad es que, cada vez que nos servían, nos cantaban el plato dándonos detalles que en el menú no especifica. No la grabé por lo que dichos “pluses” no los he incluído en este post… ¡Lo siento!

Comenzaré por el principio: Tempura de Verduras melosa y ligeramente picante. Sin duda, el bestseller de toda la velada. Combinaba espárrgos, champiñones, brocoli… El rebozado era muy ligero y la salsa que lo envolvía una auténtica delicia. Cierto es que picaba pero era muy soportable, me hubiera zampado tres platos como aquellos. Con cebollino y semillas de sésamo tostado decorando y dando el toque final ¡Increíble!

A continuación pasamos al Tartar de Salmón con berenjena y miso. ¡Otra auténtica locura! Lo he repetido en varias ocasiones, pero sabéis que no me emociona este tipo de elaboraciones, no obstante, en sitios de prestigio no me importa tomarlos ya que garantizan que el producto a utilizar es de calidad y lo cocinan de la mejor de las maneras.

Llamadme sibarita pero me como más a gusto un plato de este tipo aquí, bajo la mano de profesionales del sector con galardón que en uno más normal. Primero porque van a cuidar hasta el mínimo detalle y, segundo, porque seguro que son mucho más estrictos a la hora de elegir pieza, su estado y su elaboración.

Hecho este pequeño paréntesis, prosigo con la velada. El sabor era brillante, ni demasiado intenso ni excesivamente sosaino. ¡La perfección! Junto con la berenjena y la salsa de miso que aderezaba el pescado teníamos una fiesta en el paladar. Además, le pusieron para decorar unas huevas que estaban riquísimas. ¡Para chuparse los dedos!

Llegamos al último entrante: Ensalada de Espinacas baby, Pak Choi, “Rice Cakes” con vinagreta de sésamo y soja. El más simple de todos pero, aún así, también muy rica. No tengo mucho más que añadir de este plato, como véis la imagen lo dice todo. Eso sí, la vinagreta le daba un toque muy bueno.

Toca el turnos de los principales. Al ser dos personas tuvimos la picardía de pedirnos uno de cada para saborear los dos. Comenzaré por mi elección: Merluza al vapor con Patata al pil pil de ajo negro y vinagre chiankang. Para que nos entendamos, el típico lomo de pescado con puré. No me mal interpretéis, estaba que se deshacía en la boca y es de agradecer. ¡Muy muy rica!

Lo que sí que he de decir es que el puré no era nada del otro mundo, casero por supuesto pero simple como él solo. Menos mal que le incluyeron el pil pil para armonizar el plato y darle algo más de jugosidad y alegría.

En cambio, el plato de mi acompañante tenía mucha más miga: Muslo de Pollo en Curry amarillo “massaman” de cacahuetes. Unos ricos muslos, embadurnados de esa salsa con guarnición de arroz y una pinta espectacular. El sabor no podía ser menos. ¡Deliciosos!

No puedo daros mucho más detalle ya que solo degusté una cucharada. Aunque he de admitir que me repelé los huesos sin compasión. No tengo vergüenza ni la conozco en ese aspecto.

Pasamos al último en discordia: el postre. En esta ocasión, ambas escogimos el mismo ya que a ninguna nos mola el café. El título de dicha creación es: Fresa-Galleta-Coco y no lo podrían haber descrito mejor. Se trataba de una elaboración en la que la base era masa de galleta, una capa de trocitos de fresa y, para finalizar, el helado de coco por encima… ¡Espectacular!

La masa no sé si estaba horneada o no pero me recordó muchísimo a las que hacíamos mi madre y yo cuando era pequeña y mi ansia viva hacía que me la comiera sin cocinar. No era para nada empalagosa y, para mí, era lo mejor de dicho postre.

¿Qué puedo decir? Salí encantada del sitio tanto por la comida como por la atención prestada. Una experiencia que seguro que repetiré tanto aprovechando este tipo de oportunidades como para darme un homenaje porque sí (que para eso trabajamos, ¡hombre ya!). Si queréis cotillear la carta o el sitio más a fondo, os dejo el enlace de su página web pinchando aquí.

También os quiero poner información sobre los horarios, teléfono de contacto y email para reservas.

Y hasta aquí el post de hoy. Espero que os haya gustado y que no hayáis perdido demasiada agua salivando, aunque no es para menos. Si tenéis alguna duda o habéis ido y queréis dejarme alguna sugerencia para mi próxima andadura estaré más que encantada de leeros.

Como siempre, agradecer vuestra fidelidad cada semana leyéndome, comentando y compartiendo. Dar la bienvenida a los nuevos seguidores y, ¿cómo no?, un cordial saludo a aquellos que llegan pero no se quedan, aún así siempre es un placer.

¡Nos leemos próximamente!

¡Un besito!

2 comentarios en “CUINA OBERTA: CANALLA BISTRO (BY RICARD CAMARENA)

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