LA ROGETA

¡Buenos días!

Hacía tiempo que no me dejaba caer por esta sección. La verdad es que con los nuevos horarios no tengo la necesidad (por ahora) de quedarme vagabundeando por la capital de la Comunidad Valenciana, esto conlleva a que mis exploraciones se vean disminuidas. Aún así, hace unos días me dejé caer por un restaurante fuera de mi zona de confort que me sorprendió gratamente.

¿Quieres conocerlo?

Os pongo en situación. Como estoy en un momento de mi vida en el que mi piel ha sufrido un ligero (por llamarlo de alguna manera…) brote granudo, no quiero añadirle más leña al fuego a la hora de la alimentación. En casa controlo los ingredientes pero fuera de ella es más difícil por lo que decidí probar la comida vegana. Para ello, pedí consejo a la preciosa de Vero (más conocida como @embellecethe) la cual sigue este tipo de gastronomía y es de piquito fino como yo 😉 .

Confío plenamente en ella en estos temas y no me pudo recomendar mejor. Señoras y señores, preparados para conocer a… (redoble de tambores) ¡La Rogeta! Como he comentado anteriormente, se trata de un restaurante vegano en el cual siguen una dieta macrobiótica con productos totalmente ecológicos y elaboran sus menús en función de esta línea.

Para dicha cata me agencié de acompañante a una blogger muy especial llamada Lourdes, aunque seguro que la conoceréis más por @elrinconderaspa. Yo no le quitaría el ojo de encima porque también hará una reseña de este lugar 😉 .

Como podéis observar, el establecimiento es pequeño pero coqueto. Muy acogedor y tanto la cocinera como la camarera son muy atentas, cercanas y amables. Es más, para que en este post no hubiera pérdida de ningún detalle nos dejaron grabar el “cante” del festín. Por ello, os mando un GRACIAS inmenso desde aquí.

Podemos observar que la decoración es muy mona pero con detalles urbanos como son las tuberías que recorren sus techos y la pared a medio pintar. ¡Me encanta esa mezcla de contrastes! Las lámparas utilizadas son básicas pero llamativas y desprenden luz de ambiente. A mí parecer, el sitio tiene un encanto muy original.

Pero vamos a proceder a lo que realmente nos interesa: el condumio. Hay algunos ingredientes que no los había oído en mi vida mas eso me gusta ya que forma parte de la experiencia. Todos son ecológicos y cocinados con mucho mimo, así que… ¡Vamos allá!

Comimos de menú, su precio es de 11€ sin bebida ni café (al final, dependiendo de lo que te pidas se queda en unos 13€) y consta de: primero, segundo y postre. Puedes elegir entre dos tipos de elaboraciones en cada propuesta por lo que nos vino la mar de bien porque así lo probamos todo. He de añadir que sus menús son diferentes cada día, una característica muy a tener en cuenta si te toca quedarte por la zona y acabas siendo un cliente fiel.

Comenzamos por los primeros. Mi elección fue la Sopa de Miso con Azukis y su Caldito. Matadme pero jamás había probado este tipo de sopa y sólo puedo decir que me encantó. Bien de verduritas y de azukis (creo que son un tipo de legumbre, me recordaban a las habichuelas pintas), de sabor intenso, perfectamente condimentada y el caldo gordito. Para mí fue una elaboración de diez. De cantidad no te ponen una exageración pero teniendo en cuenta lo que procede… ¡Suficiente!

La otra elaboración era la Crema de Acelgas y Nabo Blanco con Semillas de Calabaza Tostadas con Garam Masala. ¡Qué rica! Sólo probé una cucharada pero bastó para que se me pusieran los ojos en blanco. La mezcla en sí está bastante bien pero lo mejor es el toque especial que le dan las semillas ya que son muy sabrosas y hace que casen muy bien los sabores.

Vamos a por los segundos. En éstos es donde observamos la combinación del plato macrobiótico, el cual se compone de un cereal, verdura de temporada y la proteína.

Empezamos con el Pastel de Polenta con Espinacas, Queso Ahumado vegano y Bechamel a la Pimienta Rosa acompañado de un Salteado de Lombarda e Hinojo con Pasas y Salsa de Concentrado de Manzana (Tamarit) y unido al Seitán a La Naranja con Verduras y Dátiles.

Me gustaría comenzar hablando de la elaboración principal: el pastel. No había escuchado hablar (ni tampoco comido evidentemente) de la polenta. He estado investigando y se trata de una comida de harina de maíz hervida (aunque también se puede obtener de otros tipos de cereales o frutos). Su textura es granulosa pero compacta y junto con las espinacas, el queso y la bechamel da lugar a un plato de sobresaliente. No es ligero, o por lo menos a mí no me lo pareció y no la subestiméis porque sacia que da gusto. Estaba muy cremoso, jugoso y de sabor muy rico.

Pasamos al salteado de lombarda el cual lo habían cocinado al estilo wok. Picaba un poco y la salsa estaba dulce. ¡De muerte! La verdura se encontraba en su punto, ni muy dura ni muy blanda. ¡Me encantó!

Por último, el seitán. De este ingrediente sí que había oído hablar. Se trata de un preparado alimenticio a base de gluten de trigo. Es blandito y no sabría describir el sabor pero me gustó. La salsa que lo acompañaba era de vicio, las verduritas que lo acompañaban y que yo conocía era zanahoria, cebolla entre otras y los dátiles estaban bien mezclados con todo aquello. En conjunto, me pareció un acompañamiento supremo.

Seguimos con la Hamburguesa de Arroz Integral con Sojanesa de Jengibre y Papadums a la cual añadimos como guarnición también el Salteado de Lombarda junto con Paté de Tempeh, Crudites y Nachos Eco.

Describamos por partes. La hamburguesa era muy crujiente por el exterior y bien cocinada en el interior. Para nada se queda seca y junto con la sojanesa consiguen un sabor espectacular, aunque el arroz para mi gusto estaba demasiado blando. También pienso que si no fuera así, sería difícil hacer una elaboración de este tipo. El papadum (se basa en una masa condimentada generalmente hecha de harina de gramo negra pelada (harina de urad), frita o cocinada con calor seco. Se pueden usar harinas hechas de otras fuentes y es de origen indio) que la acompañaba estaba de vicio.

En cuanto al paté su sabor me recordó al humus aunque no tiene nada que ver. El tempeh es un es un producto alimenticio procedente de la fermentación de la soja. La cuestión es que estaba riquísimo y me lo hubiera terminado si no fuera porque ya no podía con mi alma…

Pero eso no era todo y quedaban los postres. También habían dos opciones así que ni cortas ni perezosas lo pedimos todo. Están endulzados con melaza de arroz ya que no utilizan azúcar.

El primero se trata de la Manzana del Rincón de Ademuz al Horno con Topping de Arnadí (la cual es una crema de almendra con calabaza asada). Estaba impresionante aunque la fruta un pelín aldente para mi gusto. Aún así, la crema que la recubría era espectacular, dulce y con gran sabor a sus dos ingredientes.

En cuanto a la segunda opción, tenemos la Tarta de Moka la cual se compone de una base de galleta ecológica con una crema de café y cereales y cobertura de cacao. Ésta ya no era tan dulce pero estaba de miedo igualmente. Casi no se notaba la presencia del café, lo cual agradecí enormemente y no era para nada empalagosa.

Para acompañar estas delicias, nos tomamos un Té Kukicha hecho con jengibre (el cual es alcalinizante). ¡Ríquisimo! Y, además, está incluido en el menú 😉 .

Conclusión: Mi experiencia con la gastronomía vegana en La Rogeta ha sido de diez. Me ha encantado el sitio, lo bien que nos trataron en todo momento, sus platos y me parece una opción estupenda para salir de la rutina y comer más sano. Mi sensación de saciedad fue espectacular (me hinché a base de bien) y seguro que volveré.

Si sois de Valencia y os apetece disfrutar tanto como yo de sus elaboraciones, las encontraréis en la Calle Forn del Hospital, nº 2. También podéis cotillear su IG: @larogeta y su Facebook (pincha aquí) donde suben información acerca de sus menús diarios, precios, imágenes y recetas. Además, siempre podréis reservar llamando al 605994936.

Y creo que no me dejo nada en el tintero. Espero que os haya gustado y que echárais de menos un poquito este tipo de reseñas. Ya sabéis que soy una mamonaza empedernida a la que le gusta mucho comer y probetear por lo que añoraba escribir sobre algún descubrimiento gastronómico.

Como siempre, agradecer a mis queridos lectores su paso por este pequeño rincón y su apoyo con el simple hecho de sacar un poco de tiempo para mí. A la guapa de Vero por recomendarme este sitio, el cual creo que se va a convertir en uno de mis favoritos dentro de esta vertiente y a Lourdes por acompañarme (y comer como un pajarillo muajajajajajaja). También, ¿cómo no? a La Rogeta por ayudarnos en todo lo que pudieron para que este post fuese lo más completo posible.

¡Nos leemos próximamente!

¡Un besito!

6 comentarios en “LA ROGETA

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