ZARAGOZA: DÍA 2

¡Hola!

Ya estoy por aquí de nuevo con la segunda entrega de nuestra escapada a Zaragoza. Fue el día que más monumentos visitamos y, por muy raro que parezca, el que menos comimos… ¿¿PERDONA??. ¡Sí, sí, como leéis!. Ahora os lo explico todo 😉

¿Comenzamos?

Nos despertamos a una hora normal y, como hasta las 10:00 a.m no comenzaba “el movimiento” en la capital, bajamos a desayunar tranquilamente. Teníamos contratado el servicio de desayuno en el hotel que, quieras o no, es un calentamiento menos de cabeza.

Era básico y continental. El comedor limpio y espacioso, me gustaba que usasen la luz natural para iluminar la estancia. Disponías de lo necesario y era auto servicio, es decir, te colocaban todas las opciones y aparatos necesarios para su realización en una mesa y tú escogías y servías lo que más te apeteciera.

Una vez con el estómago contento, fuimos a realizar nuestra ruta. Como vimos varias cosas durante esta segunda estancia, voy a esquematizaros todas las visitas por orden.

Ante todo, quiero hacer un pequeño inciso para mostrar mi descontento ante la prohibición de hacer fotos en determinados lugares. Pienso que una parte muy importante de hacer turismo y aprender del lugar donde estás son las imágenes. A día de hoy, todo lo que vi en Zaragoza lo tengo “fresco” en mi mente, pero dentro de unos años los detalles, las estancias, las pinturas, las formas… no me voy a acordar ni de coña con la misma fiabilidad que ahora.

De ahí, el tener en la recámara recuerdos que sólo podemos obtener mediante la fotografía. Entiendo y comprendo que no se pueda utilizar el flash (es más yo nunca lo hago ya que no me gusta el efecto que deja) porque deteriora y estropea las conservaciones, pero ¿que no te dejen hacer ni una foto sin flash en, prácticamente, el interior de ningún monumento de los que hemos visitado en esta escapada?… ¡Me he llevado un chasco impresionante!.

He disfrutado y gozado de visiones que no volveré a ver en la vida. En primer lugar, porque si vuelvo aprovecharé para visitar sitios en los que no haya estado. Y segundo, porque no me da la gana volver a pagar un dinero que ya aboné en su día para que luego me nieguen mi derecho a tener un recuerdo bonito del lugar ( a no ser que lo compres en la tienda de regalos, claro está, por ejemplo el caso de las postales; o porque la entrada  haya sido gratuita y quiera rememorar visto el percal en el que nos encontramos).

¡Es que es muy fuerte!. En mis anteriores viajes, jamás me había pasado tal cosa. No entiendo si es porque en esa zona es lo habitual o ha salido alguna ley o norma nueva que prohiba este tipo de actividad dentro de las instalaciones visitadas. Sea por lo que sea, no creo que sea una decisión muy favorable de cara al turismo. Desde luego, en este aspecto, estoy muy decepcionada con la política que se tiene al respecto. Tenía que desahogarme y dejarlo por aquí escrito.

Dicho esto, prosigo con la entrada.

BASÍLICA DEL PILAR

Es el primer monumento que visitamos. Por fuera, como podéis observar, es una locura de bonita. Es de estilo barroco. Por dentro no lo veréis porque “no se pueden hacer fotos” así que siento en el alma no poder mostraros las maravillas que observé en su interior.

Se trata de uno de los santuarios marianos más importantes del mundo católico. Es también un centro artístico que reúne obras de gran valor y de diferentes épocas, especialmente los frescos pintados por Goya situados en los techos de las cúpulas, los más significativos se encuentran en el coreto y en la cúpula Regina Martirum. Preciosos a más no poder… (pincha aquí).

El interior es una auténtica pasada. Toda la traza del templo está acomodada a la idea, siempre defendida por la Cabildo del Pilar, de no mover de su sitio la Sagrada Columna de la Virgen. Es una planta de salón espaciosa con tres naves de igual altura. Como es un santuario de culto, dan misa a todas horas con quince minutos de descanso entre las celebraciones.

Una de las joyas de la basílica es su impresionante retablo renacentista en el Altar Mayor. Está labrado en alabastro, un material que (según escuché de refilón a una de las guías que había en la zona) es muy fácil de trabajar, por lo que muchas de las creaciones en piedra utilizan este componente.

La construcción de la actual Basílica del Pilar está ligada al aumento de la devoción mariana a lo largo del siglo XVII. El anterior edificio gótico-mudéjar se queda pequeño ante el creciente número de fieles y se hace necesario levantar un nuevo templo grandioso y monumental, más acorde con el nuevo espíritu.

Cuenta la tradición que la Virgen María, cuando todavía moraba en Jerusalén antes de su gloriosa ascensión a los cielos, vino a Zaragoza a consolar al Apóstol Santiago. Éste se encontraba con los primeros convertidos a las orillas del Río Ebro predicando el Evangelio.  Ella trajo la “columna o pilar” para que, sobre él, se construyera la primera capilla.

La entrada a la basílica es gratuita aunque la subida a una de sus torres cuesta 3€ por cabeza. Nosotros los abonamos sin pensarlo ya que, desde ésta, obtuvimos una visión preciosa de toda la ciudad. Lástima que aquel día estuvieran los cielos tan despejados porque, si no era con gafas de sol, casi no podías disfrutar de las vistas (la luz cegadora del sol lo hacía imposible).

Una vez terminamos nuestra visita, pasamos a ver nuestros alrededores encontrándonos con, el Ayuntamiento, los restos de una muralla de piedra romana y el mercado central entre otros.

El Ayuntamiento.
La Plaza del Pilar.
La Plaza del Pilar.
La Plaza del Pilar.
Restos de la muralla romana.

 

Restos de la muralla romana.

 

Mercado Central.

A continuación, nos dirigimos a otro de los monumentos que no podéis perderos en vuestra visita a la capital aragonesa.

CATEDRAL DE SAN SALVADOR O “LA SEO”

Idem de lo mismo… No se pueden hacer fotos en su interior por lo que os tenéis que conformar con las imágenes del exterior que, para colmo, pillamos en reforma… ¡Claro que sí!.

La Catedral del Salvador refleja la fe, la historia y el arte de Aragón. Es patrimonio Mundial, declarado por la UNESCO. El templo de la Seo fue edificado (en estilo románico) a partir de la segunda mitad del siglo XII. Se conservan todavía algunos elementos arquitectónicos importantes: dos ábsides en el exterior y los restos de lo que debió ser el ábside central en el interior. A partir de principios del siglo XIV, se comenzó a construir (estilo gótico) utilizándose yeso y ladrillo. Dentro se encuentra revestida de azulejos de los alfares de Zaragoza y su comarca.

A finales del siglo XV, se añadieron dos naves más y, casi sesenta años después, le incorporaron dos tramos adicionales a los pies quedando la catedral como la contemplamos hoy. Este templo recién restaurado posee una gran importancia artística. Es el conjunto más significativo y valioso de Aragón. Además, representa la tendencias medievales, renacentistas y barrocas.

El interior de esta catedral es una auténtica maravilla. Contiene cinco naves que conforman un gran salón. Su decoración es sobria exceptuando las portadas barrocas de algunas capillas (hay dieciséis para ser exactos). En ella podemos observar todas las tendencias artísticas interpretadas por la constante aragonesa de lo mudéjar. La iluminación natural se logra a través de óculos que tamizan la luz. Si pincháis aquí veréis imágenes del interior (las cuatro primeras filas).

Una de sus creaciones más importantes es el Retablo Mayor, labrado en alabastro policromado. Es absolutamente deslumbrante, quita el hipo aunque no he encontrado fotos tan alucinantes como es en realidad… Pero, para haceros una idea, pincha aquí.

Una vez salimos de esta maravillosa catedral, nos dimos cuenta que teníamos un edifico interesante el cual nos llamó la atención.

RUTA DE CAESARAUGUSTA (PARTE 1)

Era el primero de cuatro museos dedicados a la estancia de los romanos en Zaragoza, llamada anteriormente con otro nombre: Caesaraugusta. Es un itinerario a partir del cual es posible conocer el centro político y los edificios públicos más emblemáticos, revivir las áreas en las que se desarrollaba la actividad comercial, económica, social, cultural y religiosa de la colonia.

Una curiosidad es que se trató de la única ciudad romana que gozó del privilegio de ostentar el nombre completo del emperador: Caesar Augusto.

Durante nuestro segundo día, allí vimos tres de los cuatro museos que conforman la ruta por lo que, aunque lo hicimos a franjas horarias distintas los voy a describir por orden. La entrada incluye la visita de todos ellos y lo más interesante es que no es necesario verlos todos en el mismo día, si no que puedes organizarlo según tu tiempo.

EL FORO

Localizado bajo el suelo de la actual plaza de la Seo y fue el que único que vimos antes de ir a comer. Era el núcleo vital de la ciudad romana y no se encuentra situado en un lugar característico si no que lo construyeron cerca del río Ebro debido a la intensa navegación que la propia vía fluvial debió de generar. Los foros se organizaban a partir de un gran espacio abierto, cuyo suelo se pavimentaba con losas y estaban rodeados de pórticos.

Las estructuras arquitectónicas encontradas corresponden a dos etapas sucesivas (funcional y posterior). De la primera, que es la más antigua, se conservan los restos de un mercado: tuberías de la traída del agua potable, una cloaca con sus canalillos y algún muro de tiendas.

En cambio, de la posterior se conservan restos de un foro más espacioso: una gran cloaca, canales y las cimentaciones de un sector pórtico y sus locales contiguos.

1. Canal de desagüe de mercado. 2-3. Cimentaciones de los pórticos.
Cimentaciones de los espacios destinados a transacciones comerciales.

Interior de la Cloaca.

PUERTO FLUVIAL

El río Ebro era navegable en la antigüedad y en sus riberas se asentaban embarcaderos y grandes puertos. El de Caesaraugusta ocuparía gran parte de la orilla derecha de la ciudad convirtiéndose en el más importante enclave redistribuidor de mercancías en el centro del valle.

Los restos del puerto fueron encontrados al derribar una serie de edificaciones. Lo que descubrieron eran los vestigios de unas estructuras arquitectónicas que constituyen el límite nordeste del que fuera el gran foro de la ciudad.

Se compone de una serie de vanos pertenecientes a la fachada de arquerías orientada hacia el río, por los que se alcanzaba un vestíbulo y la escalinata la cual comunicaba los muelles del puerto con la plaza del foro.

TERMAS PUBLICAS

Para la mayoría de los romanos, las termas eran algo más que un lugar para la limpieza de su cuerpo ya que cumplían una importante función como centro de vida social y cultural. El baño seguía un ritual en el que se alternaba frío y calor aunque lo más habitual era comenzar por las estancias calientes y terminar con las frías. Hombres y mujeres solían estar separados, ya sea por zonas diferentes u horarios.

De las diversas partes con las que contaban estas instalaciones, se han conservado restos de unas letrinas que fueron derribadas para construir sobre ellas una gran piscina porticada, al aire libre, en la que los usuarios podían sumergirse.

Suelo original.

Éstos dos últimos los visitamos por la tarde. Después de estar contemplando los restos del foro, el hambre rugía en nuestros estómagos cual león enfurecido, así que nos vimos obligados a buscar comida para que se callara.

EL RINCÓN DE LUIS

Habíamos estado investigando y queríamos probar el arroz aragonés. Descubrimos un restaurante que lo tenía con la coletilla de “de la abuela” muy cerca de nuestro hotel por lo que nos vino como anillo al dedo.

Éramos los primeros en llegar por lo que lo teníamos para nosotros solos. La decoración era rústica y bonita. No recuerdo si disponían de menú, pero pedimos a la carta ya que sólo buscábamos una cosa.

Decidimos empezar por una Ensalada. Fresca, con ingredientes de toda la vida y riquísima, además de completa. No hay mucho más que añadir, como si fuera algo normal por allí, la lechuga estaba en perfectas condiciones. ¡Muy recomendable!.

A continuación, llegó el arroz el cual nos fue presentado primero en paella (de un tamaño bastante adecuado para dos) y, posteriormente, servido. La pinta era impresionante y el olor alimentaba. El problema radicó en los ingredientes carniles… ¡Estaba dura como las rocas!. Contenía trozos de lomo de orza, costillas de cerdo, longanizas y chorizo… que a saber de cuantos días los tendrían hechos porque aquello era inmasticable.

Acabamos con la boca hecha trizas de apretar para comernos aquello y es una lástima porque el arroz estaba en su punto, pero en esas condiciones no lo disfrutas igual.

No es un lugar al que volvería si os soy sincera a pesar de que el camarero era un hombre muy amable. Me resultó caro para lo que comimos. Igual elegimos mal pero ya os digo que creo que no quisieron desperdiciar aquellos restos y nos los pusieron a nosotros para evitar tirarlos…

Una vez con la panza llena, fuimos a echarnos nuestra siesta de rigor. Cuando nos despertamos, aún seguíamos hinchados de la comida por lo que decidimos ver el puerto fluvial y las termas (descritas anteriormente) e ir al puente romano a divisar con un atardecer precioso de nuevo la basílica (a ver si con eso conseguíamos bajar un poco el arroz).

LA BENDITA

Seguíamos sin tener hambre por lo que pensamos en ir a tomar alguna infusión y lográbamos rebajar el tema. Escogimos un lugar que nos recomendaron dos de mis seguidoras zaragozanas: @elenaalmazans y @edelweis05. Dos amores a los que me dio pena no conocer en persona.

Se llama La Bendita y el lugar no puede ser más bonito. Os pido perdón por la calidad de las fotos, pero sin luz natural con mi móvil no puedo hacer más. Aún así, observad la decoración del sitio… ¡Espectacular!.

Me quedó la espinita de no probar sus tartas caseras, pero de verdad os lo digo que en mi cuerpo no cabía nada más.

Una vez tomamos las infusiones, decidimos volver a nuestra habitación. No teníamos hambre y era una tontería gastar en cenar si el apetito nos había abandonado…

Y así concluye (por fin) nuestro segundo día en tierras mañas. No me voy a liar despidiéndome porque sé que ha sido muy largo. De verdad que no lo he podido acortar más.

¡Muchísimas gracias por leerme y llegar hasta el final!. Sois unas campeonas de mucho cuidado 🙂 .

¡Que tengáis un feliz Martes!

¡Besitos!

8 comentarios en “ZARAGOZA: DÍA 2

  1. “Ante todo, quiero hacer un pequeño inciso para mostrar mi descontento ante la prohibición de hacer fotos en determinados lugares. Pienso que una parte muy importante de hacer turismo y aprender del lugar donde estás son las imágenes.” Estoy de acuerdo con eso, pero imagino que es por culpa del poco civismo que tiene la gente de hacer fotos con flash, etc… digo yo…

    Veo que Zaragoza para comer… regular jaja espero que alguien pueda alojar más luz a este tema.

    Un besico guapa.

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    1. Yo no sé lo que será pero tía… que rabia me dió durante todo el viaje y lo peor es que no sólo fue en Zaragoza… Entonces me da por pensar que alguna norma nueva a salido que no nos permite fotografiar prácticamente nada… No sé…

      El tema comida mejora a partir del próximo post que estoy escribiendo. No tuvimos mucha suerte ni la noche del primer día ni el segundo… jajajajajaja.

      Un besito preciosa ;).

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  2. El tema de las fotos me ha pillado completamente de sorpresa, ¡no sabía que no se podían hacer! Yo tenía recuerdo de haberme hecho varias fotos dentro del Pilar de peque, pero igual ahora se han vuelto más estrictos con ese tema. Sin embargo, estoy de acuerdo contigo, si vas a una ciudad de visita lo más normal es que hagas fotos de los sitios que visitas, por lo que me parecería bien que vigilasen tema de flash o seguridad, pero ¡que no prohíban hacer fotos!
    Por otro lado, La Bendita es una de las cafeterías más bonitas de Zaragoza, aunque hay otras por esa zona, esa tiene un encanto especial (de hecho, está tarde yo misma he estado allí tomando un café y un trozo de tarta jajajaj)
    ¡Un abrazo! 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. Es que vamos, yo me quedé… que no daba crédito, pero no sólo fue ahí. En la última entrega verás… Aiiis si vuelvo por allí, volveré a ir a La Bendita a tomarme un buen trozo de tarta ;). ¡Un besazo! 🙂

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  3. Mi padre vivió unos años en Zaragoza y he ido en varias ocasiones y la verdad es que me parece una de las ciudades más bonitas, elegantes y señoriales que tiene nuestro país. Aunque no la conocía desde el punto de vista que narras porque nunca he ido de turismo. Me ha encantado cómo aprovechasteis el día. Un beso!

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    1. ¡Hola guapa! Me alegro de que te haya gustado. Siempre intento añadir algo de contenido histórico a una narración tipo diario. Así, se aprenden pinceladas mientras se disfruta del “paseo”. Es una ciudad preciosa y muy interesante 😊. ¡Muchas gracias por pasar y comentar! ¡Qué tengas un buen día bonita! 😘😘😘

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