NOU AVELLANES

¡Hola!

Tengo que comenzar este post pidiendo disculpas ya que no pude captar todo lo que me hubiera gustado del lugar en cuanto a decoración se refiere. De todos modos, observaréis que los platos son una exquisitez… así que seguro que repito y consigo unas imágenes mejores.

Lo descubrí por casualidades de la vida y no me arrepiento en absoluto ya que es un restaurante digno de ir al menos una vez, aunque estoy segura de que si lo probáis querréis hacer un bis 😉 .

¿Me acompañas?

Situado en el Carrer de les Avellanes nº9, zona cercana a la plaza de la Reina y de la Virgen (se encuentra en el medio más o menos) pero escondida entre calles por detrás que no suelen ser muy frecuentadas por los viandantes ni turistas en general.

¿Cómo lo encontré?. Esa respuesta es muy sencilla. Cuando trabajaba en mi anterior puesto, pasaba siempre por delante. Digamos que era un atajo para ir más ligera en mi camino hacia Mordor, y una de mis ex-compis (ahora amiga forever) me dijo que ahí se comía de muerte. Por aquel entonces su nombre era Mar de Avellanes.

Ese día me encontraba por aquellos lares enfadada con la vida y el mundo y… el destino hizo de las suyas colocándome aquel restaurante ante mí. Me fijé en que habían cambiado el nombre a Nou Avellanes por lo que pensé que se estaban reinventando. Ví el menú, me gustó y me dije: ¿por qué no?. Sabía que me iba a dejar una pasta… pero también que iba a comer como una reina y que mi mal humor se disiparía un poco.

No sé vosotras pero cuando las cosas no son o no salen como una espera, me cabrea. Y lo hace de tal forma que tengo la necesidad imperiosa de gastar en algo para mí que me amaine las ansias de tirarlo todo por la borda y sentir que tampoco es para tanto. A veces es ropa, otras complementos y, en esta ocasión, manjares.

Como podéis ver, el sitio es muy lujoso, minimalista y pulcro. Me encantan las paredes blancas porque dan esa sensación de limpieza, luz y espacio que otros colores no consiguen ni por asomo. Me encontraba prácticamente sola ya que, según me explicaron los camareros, llevaban muy poquito abiertos. Ahí empecé a sospechar de que no se trataba del mismo sitio con el que yo me cruzaba años atrás. Fueron muy amables y atentos en todo momento, además, cada vez que me traían un plato me “cantaban” lo que era con todo lujo de de detalles.

Se extrañaron de verme sola en un lugar como aquel. Suele pasarme a menudo ya que frecuento dichos sitios entre semana a causa de mis horarios, pero no voy a quedarme sin comer por el hecho de no tener a nadie con quien hacerlo, ¿no creéis?.

Seguimos que me lío. Pedí el menú del día y vuelvo a pedir disculpas ya que no me quedé con la copla de los nombres de los aperitivos. Reside en mi memoria lo que era pero no el título... ¡Lo siento!. Incluye entrante del chef, primero, segundo y postre.

El primero en llegar fue una especie de Paté de Berenjena con Mojama que estaba impresionante. Lo acompañaron con pan y yo me lo comí tan gustosamente. Fácil de restregar y muy rico. El sabor a berenjena era suave pero se potenciaba con el toque salado del resto de ingredientes.

Pensé que me iban a traer ya el primer plato pero, para mi sorpresa, pusieron un segundo aperitivo ¡Yujuuu!. En este caso, se trataba de una Croqueta de Ropa Vieja. Pequeña, crujiente y jugosa. La salsa que la acompañaba era una reducción… aunque no recuerdo de qué… 😦 .

Ahora sí, llega mi primera elección: Alcachofa confitada con corteza de Panceta ibérica. Y creo recordar que me dijeron que también incorporaba una espuma de caldo de cocido que es la que se ve en la imagen. ¡Muy ricas!. Turgentes sin llegar a estar aldentes, saladitas a causa de la panceta la cual les daba el toque crujiente.

Como segundo, escogí el Cochinillo con Paté cremoso de tupinambo, Jugo de Sichuán y Granada. De esta fruta no era la temporada por lo que extrajeron el sabor de ésta y crearon daditos de gelatina de la misma. El tupinambo me explicaron que su sabor era una mezcla de boniato y otro tubérculo, y su crema estaba riquísima. La carne del cochinillo muy jugosa y la corteza estaba crujiente, ¡impresionante!. ¡Justo como a mí me gusta!. Era mi primera experiencia con el cochinillo y no podría haberme estrenado mejor. Los daditos de granada le daban el toque diferente al plato y el color.

Por último, el postre: Buñuelos de Calabaza con Chocolate. Pequeñitos pero matones… ¡Qué delicia!. Esponjosos, de sabor intenso, rebozados con una fina capa de azúcar… ¡Exquisitos!. Y el chocolate es el mejor que he probado en mi vida. Fino, muy fino, creo que iba aderezado con un poco de pimienta lo cual lo hacía más especial aún si cabe. Me pusieron sólo un chupito y lo mantuve todo lo que pude porque no quería que se acabara nunca. Saboreaba cada sorbo como si fuera el último.

En cuanto al precio final fueron 25€. Agua y pan incluídos. No es barato para todos los días, claro que no, pero tampoco lo son las técnicas con las que han sido elaborados. Teniendo en cuenta el servicio impecable, lugar, presentación y productos, está dentro de los cánones que yo me esperaba abonar y lo a gusto que comí ese día no me lo quita nadie.

Lo más anecdótico de todo es que el chef salió a saludarme. Lo achaco a lo que suele pasarme de forma habitual… Es decir, no estoy hiper delgada (tengo mis michis y mollas como todo el mundo) pero la primera impresión que se llevan es que debo de comer como un pajarito… Cuando observan que no dejo ni una miga en el plato y pido elaboraciones contundentes, es el momento en el que se percatan de que soy una lima. Y les impresiona. Por lo que el señor chef salió tanto a tomarme nota del postre como a servírmelo.

Le vitoré por tan ricos platos y fue quién me desveló que no tenían nada que ver con el antiguo restaurante con el cual me solía cruzar años atrás, si no que eran nuevos, venían de trabajar con grandes de la cocina y se habían “independizado”. Por aquel entonces (pre-fallas), hacía muy poquito que estaban abiertos y quieren darse a conocer más por lo que aquí está mi pequeño granito de arena. Espero que esta aportación dé algún fruto 😉 .

¡Ah!. Poseen una oferta de este restaurante en Groupon con un súper menú que no os podéis perder. Si sois de Valencia y os apetece aprovecharla… pincha aquí . Yo ya tengo la mía… ¡No os arrepentiréis!.

Y con esto y un bizcocho, hasta el Lunes a las ocho (literalmente). Finalizo el post de hoy con buen sabor de boca y espero que os haya gustado mucho. No descarto volver a dejarme caer por el Nou Avellanes (@nou_avellanes_restaurant) porque salí encantada, así que estad atentos a mi Instagram: @pajuanes y seguidme para no perderos nada.

Muchísimas gracias por estar ahí y dejaros caer en este pequeño espacio donde comparto todo lo que me gusta y caracteriza. Nada me hace más ilusión que ver comentarios sobre lo que escribo para compartir opiniones y conoceros un poquito más.

Podéis suscribiros al blog pinchando en menú, introduciendo vuestro correo electrónico y confirmando el email que os llega a continuación. ¡Qué fácil!.

¡Nos leemos en el próximo capítulo!.

¡Un besito!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s