OSLO

¡Hola!

Este post está dedicado especialmente a los amantes del mundo vegetariano y vegano. Los terratenientes que comemos de todo estamos más que preparados para este tipo de gastronomía, además a nuestro cuerpo le viene bien de vez en cuando dejar la carne un poco a un lado y disfrutar de los productos que proceden directamente de la tierra. Yo ya le he hecho un hueco en mi corazoncito a este restaurante. Seguro que después de leerme, ¡tú también lo harás!.

¿Quieres conocerlo?. ¡Allá vamos!.

Primero tengo que contar que se trata de un grupo de restaurantes distribuidos en Valencia y Madrid. Cada uno de ellos tiene una denominación distinta al igual que su ubicación. El protagonista de hoy es Oslo. Se sitúa en la Calle Catalans nº 8, cerca de la conocida Plaza de la Reina.

Ya os he contado en alguna ocasión que mi hermana ha cerrado de forma radical la puerta a la carne (pescado, huevos, leche y derivados no están descartados porque le encantan), es simplemente que su sabor ya no le resulta atrayente, incluso a veces el olor desprendido le es desagradable. Por ello, estuvo investigando lugares de estas características para tener otras opciones a la hora de quedar las dos para comer.

Por suerte, soy una apasionada de la verdura por lo que no tengo ningún inconveniente en disfrutar de un menú diferente. Es más, ¡me ha gustado muchísimo! (acabo de hacer un spoiler 😉 ). Una vez decidido el restaurante, quedamos y allá que nos fuimos. Reservamos con anterioridad para que no nos quedáramos sin sitio. Su teléfono de contacto es: 960910722.

Únicamente con poner un pie en su interior sabía que me iba a encantar. Lo primero que atrajo mi atención es la barra repleta de distintos tipos de cerveza.

Nuestra mesa estaba en el piso de arriba y, a medida que íbamos avanzando, observamos que la decoración es minimalista. De tonos, negros, marrones y blancos. Lámparas sencillas, cuadros bien posicionados, estanterías repletas de botellas de vino, mesas bien colocadas… ¡Un sitio precioso!.

Pero lo mejor la camarera, muy atenta a nuestras necesidades, explicándonos cada uno de los platos y súper simpática y amable. Nos atendió a las mil maravillas. ¡Muy eficiente!. Comenzamos la velada mirando el menú del día el cual está compuesto por la tabla de entrantes, un segundo y postre a elegir. Su precio es de 11,90€ (sin bebida). ¡Tenía una pinta esupenda!. Mientras esperábamos a que comenzara el festín, nos pedimos un par de cañas y la camarera nos trajo una bandeja de pan, el cual era integral o con semillas y olivas para el picoteo previo.

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Enseguida, hizo su aparición la tabla de entrantes. Eran tres y voy a explicarlos uno por uno. Primero, la Crema de Puerro y Patata. Nos la sirvieron en un bol individual para cada una, calentita y muy fina. Ideal para entrar en calor. ¡Qué rica!. Yo la aderecé con un buen chorreón de aceite. Las hierbas aromáticas le daba un toque muy especial 😉 .

A continuación, una buena Ensalada crujiente de Zanahoria, Nabo y Col para compartir. Súper fresca y aldente, como recién cogida del huerto y puesta en la mesa. Sencillez en estado puro pero muy equilibrada. Un poco de oro líquido, sal y ¡lista!.

Para el final, me reservé lo que sabía que iba a ser mi perdición: Tosta de Hummus. ¡Qué bueno por Dior!. Bien rellena de la mezcla, espolvoreada con un poco de pimentón dulce y la base tostadita y crujiente. ¡Mmmmm!. Podría haber comido mil de estos montaditos.

Ahora llegan los platos fuertes. Sólo había dos opciones para escoger, lo cual nos alegró muchísimo a mi hermana y a mí. ¡Íbamos a probarlos todos!.

Yo escogí la Hamburguesa con Queso vegano y Patatas gajo. Para nada se trataba de carne, si no de soja destexturizada y… ¡No estaba nada mal!. No me era un sabor extraño ni nada por el estilo, podría haber pasado por una burguer normal y corriente de no saber que se trataba de un sitio de esta índole. El queso muy rico, la lechuga fresquísima y las patatas muy ricas. El pan también impresionante. La única pega a tener en cuenta es que, para mi gusto, estaba seca. Alguna salsa o un poco de hummus por ejemplo le habría ido de miedo para realzar su jugosidad.

Mi hermana optó por los Tallarines a la Carbonara de Tofu y Champiñones. ¡Estos sí que estaban ricos!. Jamás había probado el tofu y me encantó. Blandito y sin un sabor extravagante o raro, creo que directamente no tenía sabor pero impregnado con la salsa y mezclado con el resto de ingredientes quedaba que ni pintado. La salsa buenísima y el punto de los tallarines perfecto.

Un poco de queso rallado y orégano por encima y… ¡Listo!.

Para finalizar el postre. También había dos opciones pero, en esta ocasión, la decisión fue unánime: Brownie de Pistacho y Fresas. ¡IMPRESIONANTE!. Jugoso, sabor intenso a chocolate con el ligero toque de las fresas. Y en vez de nueces, pistachos, que a parte de darle otra visión al plato queda súper llamativo. ¡Muy recomendable!.

Como podéis comprobar, es un menú muy cumplidor. Te deja saciado y sin sensación de pesadez. Para las personas que trabajamos de forma partida, es mejor no sentirnos hinchadas por lo que me pareció una muy buena opción a tener en cuenta la próxima vez que tenga que quedarme a comer en la zona por motivos de horarios. ¡Y, además está buenísimo!.

Aún así, me gustaría expresar mi opinión ante este tipo de dietas basadas únicamente en vegetales o, como mucho, con derivados lácteos incluidos. Me parece que son ideologías muy respetables y seguro que esas personas tienen, a la larga, una vida más saludable. No obstante, hay que tener en cuenta que la carne, el pescado, los huevos y la leche junto con sus derivados poseen vitaminas y minerales esenciales para nuestro organismo y que sólo se encuentran en dichos productos. Por ello, si no tomamos estos alimentos hay que suplementar para evitar determinadas carencias y problemas de salud graves.

En esta vida todo es en su justa medida, por lo que, una dieta equilibrada debe estar basada sobretodo en este tipo de alimentación. Pero también hay que hacerle un hueco a los productos cárnicos y relacionados, nos guste o no. Nuestro organismo es así y hay que aceptarlo tal y como es. Las ideologías están muy bien, pero la salud es lo primero y, sin ella, no tenemos nada.

Con esta reflexión, termino el post de hoy. Espero que os haya abierto una puerta a este tipo de gastronomía, una oportunidad para salir de la rutina y comer diferente a la vez que sano. Me encantaría conocer vuestras opiniones al respecto y, si sois una de esas personas con este estilo de vida, que me contéis vuestra experiencia además de cómo suplís las carencias que ocasiona por falta de determinados componentes.

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Agradecer vuestra compañía en este espacio, tanto los que me dedicáis unos minutos como los que venís de pasada. Nada me hace más feliz que escribir para mí y para vosotros. ¡Mil gracias!.

¡Próximamente en vuestras mejores pantallas!.

¡Besitos!

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