SAN TOMMASO

¡Buenos días!

¿Qué tal ha ido este finde-puente? ¡El mío genial!. He tenido un montón de planes con mi chico (las que me seguís por las redes sociales ya sabéis de qué va el tema) y he ido a visitar a personas que hacía casi un año que no las veía, he descansado, reído y escrito. En resumen… ¡Me lo he pasado pipa!.

El Jueves pasado, para empezar lo que me esperaba con más buen pie aún si cabe, quedé con mis chicas de la farmacia para cenar. Por fin nos reuníamos las 5 joyas delante de una mesa, con un buen vino y muchísimas cosas que contar, despotricar y de las que reírnos. En esta ocasión, decidimos ir a un sitio diferente al habitual. No está muy lejos de éste (se llama Tinto Fino y podéis ver el post dedicado pinchando aquí), es más, está justo en la acera de enfrente. Os quiero presentar “San Tommaso”.

Es un restaurante italiano situado en una de las zonas más turísticas y emblemáticas de toda Valencia. Perfecto para llevar a nuestro chico a disfrutar de una velada romántica o para pasar un buen rato con las amigas (al igual que he hecho yo). Es muy bonito tanto por fuera como por dentro. En el exterior nos encontramos con una decoración floral que mantienen todo el año (llamadme tonta pero ese tipo de detalles me hacen querer conocer el sitio que esconde detrás, aunque dicha floritura sea artificial).

Pero lo mejor es cuando entras. Realmente no hice muchas fotos a la entrada porque estaba absolutamente “petado” así que, una vez sentada en nuestra mesa, fue cuando pude sacar el móvil y fotografiar como una loca. Eso sí… ¡Os vais a enamorar!.

He de decir que se trata de un establecimiento pequeño pero cuidado hasta el más mínimo detalle. ¡La decoración es preciosísima!. Cada una de las mesas posee un mantel blanco impoluto, cubertería, copas bien dispuestas, servilletas de tela y vajilla con estampados bastante peculiares y llamativos. Como podéis observar, en todas ellas hay colocada una vela central para crear un ambiente más cálido y de intimidad.

En las paredes hay cuadros colgados, las estanterías están repletas de botellas de vino e, incluso, se puede vislumbrar ramos de flores estratégicamente colocados indicándonos que la primavera ya está haciendo su aparición. Las mesas pegadas a la pared de la parte del fondo, disponen de zonas en las cuales los clientes nos podemos sentar como en una especie de sofá decorado con cojines “flecudos” (es decir, con muchos flecos). Parece más blandito y cómodo de lo que realmente es pero no os dejéis engatusar por sus encantos, a decir verdad, prefiero las sillas 😉 .

Los camareros son todos italianos, al igual que sus cocineros. Súper atentos y simpáticos. Enseguida nos atendían y servían a la velocidad de la luz.

He de confesar que este restaurante era un “antiguo conocido” ya que, cuando trabajaba en la Plaza de la Virgen y tenía horarios que no me permitían volver a casa, me quedaba a comer por la zona y escogía este lugar innumerables veces. ¿A qué se debe?. Es una pregunta muy fácil de responder. En primer lugar, he de destacar su precio del menú diario: 9,90€ con bebida y pan incluidos. Compuesto por primer plato, segundo y postre. Las cantidades eran un poco justitas para mi gusto pero, aún así, yo me quedaba satisfecha.

Lástima que en aquella época el blog no fuera más que un sueño lejano porque los platos tenían una pinta estupenda y hubiera podido enseñaros multitud de opciones. Eran sencillos, pero muy ricos. Además, los cambiaban todos los días lo cual es un punto a su favor porque sabías que no ibas a comer “lo mismo” otra vez (aunque yo siempre escogía la pasta del momento). El pan es masa de pizza hecha al horno de leña. No es en formato barra, sino pequeños bollitos de masa calentitos y muy apetecibles. Si les pedías a los camareros un poco de aceite para comerte uno de ellos mientras esperabas los platos, te lo ponían sin ninguna objeción. Además, recuerdo que podías volver a pedir pan si se te acababa sin coste adicional. Para mí, era todo un lujo.

Esta pequeña introducción es en cuanto a la franja horaria del mediodía. Con respecto a la noche no estoy segura de si disponen o no de menú. Nosotras pedimos directamente “a la carta” aquellos platos que más nos apetecieron. Fuimos a los principales, no nos andamos con tapujos. Compartí con Celeste dos de ellos y con Mª josé el postre porque somos tres gordas empedernidas que nos gusta probetearlo todo 🙂 . Todo el festín estuvo regado con vino tinto (no recuerdo la marca pero estaba muy rico), cerveza y coca cola (esta Enriqueta que no aprende).

El primero en llegar fue Gran Tortello Funghi Porcini con salsa Porcini. He de explicar que, cuando se pide pasta fresca, elegimos inicialmente el tipo de pasta y, a continuación, la salsa.  En este caso, se trata de un tortellini gigante relleno de setas y queso. Para seguir con la misma línea, escogimos la salsa con los mismos ingredientes de los cuales estaba compuesta la pasta. Nos pusieron 3 unidades y, aunque parece que nos vayamos a quedar cortos… ¡Ni por asomo!. Dan bastante de si y… ¡Están increíblemente buenos!. Los tortello bien cocinados, al dente como a mí me gusta. La salsa exquisita, aunque yo habría echado más cantidad pero, aún así, de miedo, con sabor intenso a queso y setas. Como toque final, lascas de parmesano. Recomendados 100%.

A Celeste le apetecía pizza y a mí catarla así que escogimos la Zucchine e Prosciutto la cual está compuesta por: tomate, mozzarella, jamón york, calabacín, mascarpone y parmesano. ¡IMPRESIONANTE!. Súper jugosa, fina a más no poder, la masa una delicia casera creada por ellos y el queso… ¡Bendito queso!. De tamaño es como una mediana, quizás un pelín más grande. Sin duda, repetiría (y eso que soy yo muy exquisita para las pizzas, que se lo digan a mi hombre 😉 ). Muy recomendable.

Del resto de mis acompañantes no hice foto de sus platos, pero sí del postre. Lo compartimos Mª José y yo porque a las demás no les apetecía… ¡Pavas!. Pero nosotras muy contentas ya que así tocábamos a más. No podía ser de otra manera y la Tarta de Queso nos puso “ojitos” por lo que acabamos pidiendo dicho postre.

Nos pusieron un buen pedazo que acabó con cualquier atisbo de querer “algo más”. Las que me conocen saben que siempre me quedo con un poco de hambre (no sabría explicar el motivo pero es una realidad) y, con esta tarta, dichas ansias fueron aniquiladas. La verdad es que está muy rica, buen sabor a queso y la base estupenda, aunque no sé en que posición del ranking la pondría de todas las que he probado. No es de las supremas pero tampoco de las normalitas, a una altura intermedia entre estas dos categorías quizás.

Para rematar la cena, unos chupitos de Limoncello (“nenuco” para los amigos) los cuales ayudaron a bajar dicho festín. Como siempre, pido disculpas por la definición y calidad de las fotos. Esto se debe a que están hechas con el móvil y el manto nocturno tanto fuera como dentro del local no ayuda en absoluto a mejorar el resultado.

En cuanto al precio total de la cena no lo recuerdo, aún así creo que salimos a unos 17€ por cabeza con bebida incluida, una cantidad razonable teniendo en cuenta la excelencia de los platos y que sólo la botella de vino costaba unos 13€ bebiendo de ella tres personas.

Si os ha gustado y estáis interesados en ir a probar sus magníficas delicias, os informo de que se encuentran en el Carrer de la Corretgeria nº 39, Valencia. He de advertir que tienen mucha demanda por lo que aconsejo reservar antes de llevaros el chasco y que lo tengan completo. Su teléfono de contacto es: 963920755. Para conocerlos un poquito más, pinchad aquí.

En esta ocasión, quiero presentaros a mis cuatro compinches (espero que no me odiéis pero me encanta esta imagen). Gracias a ellas, la vida en el trabajo fue y es mucho más llevadera. Sin este cuarteto… Mi estancia habría sido mucho más dura detrás de esas cristaleras en las que estamos encerradas prácticamente todo el día. Algunas habéis conseguido salir de ese zulo y me alegro muchísimo por vosotras porque os merecéis lo mejor. El resto estamos como gladiadoras luchando por sobrevivir día tras día y, aunque falta menos para que nuestros caminos cojan rumbos distintos, espero poder seguir contando con mis “cucus” y reunirnos en sitios tan monosos como lo son ellas. ¡GRACIAS!

Y hasta aquí el post de esta semana. Espero que os haya gustado y apuntéis este sitio para futuras escapadas a la capital valenciana, no es la gastronomía típica de la zona pero una buena opción si algún día no queréis gastar demasiado y preferís un poco de cocina italiana.

¿Conocías San Tommaso?

¿Algún plato que hayáis probado digno de mención?

¿Qué otros restaurantes me recomendáis?

Agradecer, al igual que hago en cada una de mis entradas, todo vuestro apoyo con cada visita y comentarios. El tiempo es un elemento muy importante en nuestras vidas y que utilicéis una parte de él para dejaros caer por aquí y leerme es digno de mención. Si os ha gustado esta entrada no os olvidéis de compartirla para que llegue a más lectores 😉 .

Si os ha conquistado este pequeño espacio y no queréis perderos ninguna de mis publicaciones, es tan fácil como ir a menú, introducir vuestro correo electrónico y confirmar el correo que os mandarán a través del e-mail que hayáis escrito.

La semana que viene… ¡Más y mejor!.

¡Os deseo una gran semana!

¡Besitos! 

3 comentarios en “SAN TOMMASO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s