¡BODA ALBA Y TORRI!

¡Buenos días!

¡Estrenamos sección! Y qué mejor forma de hacerlo con una boda, un motivo de felicidad absoluta, de celebración del AMOR que sienten dos personas y que es tan sumamente fuerte que lo simbolizan dando el ¡SÍ QUIERO! en compañía de sus familiares y amigos.

Mi amiga de la universidad Alba y su novio (marido a día de hoy) David, conocido más bien como “Torri”, se casaron el pasado 19 de Septiembre de 2015 en Chelva, su pueblo natal. Nunca había estado en esa zona de Valencia y me pareció super bonita. Tiene paisajes muy chulos, hay más verde del que estoy acostumbrada a ver y predomina el campo. Muy tranquila y toda la gente se conoce que es lo bonito de los pueblos. No pude fotografiar nada pero así tengo excusa para volver.

El enlace comenzaba a las 18:00 horas en la Iglesia Nuestra Señora de los Ángeles pero nosotros nos adelantamos y fuimos a ver a la novia salir de su casa. Iba preciosa, el vestido una pasada y ella radiante. No podía esconder su sonrisa y menos su cara de felicidad. No parecía nerviosa pero seguro que en el fondo las cosquillitas del estómago no se las quitaba nadie.

Mientras esperábamos, las fotos de lo guapos que íbamos todos no podían faltar…

Processed with VSCOcam with s1 preset
Laura y Carlos
Yo y mi bombón Jose
María y Edu
María y Edu

NOTA: Mi vestido es de una tienda llamada Little Mistress. No sé si la conoceréis pero tienen página a la cual podéis acceder pinchando aquí. Yo lo adquirí en la tienda situada en C/San Vicente Mártir, 69 Valencia y cuyo teléfono de contacto es: 672111473.

Una vez llegados a la Iglesia y pasada la misa donde al novio se le escaparon algunas lágrimas de felicidad, vimos que tenía una plaza en la cual había tantos petardos y fuegos artificiales que aquello parecía una Mascletá.

Me hubiera encantado subiros un vídeo sobre todo porque, una vez los novios salieron empezó el espectáculo de arroz y ruido fallero, y al final de éste, encendieron bengalas de distintos colores que conformaban en el medio un corazón y a los lados los nombres de los novios. Pero no os preocupéis, una foto vale más que mil palabras aunque no es tan bonita como un vídeo, del cual podéis encontrar un trocito en mi Instagram como “pajuanes”. Quedó muy bonito.

A continuación la banda de música comenzó a tocar y los recién casados iniciaron su baile en medio de la plaza y con todos los invitados embelesados y felices por el acontecimiento.

Después de unas cuantas fotos más…

El bus nos esperaba para llevarnos a Llíria donde se celebraba el banquete. El salón se llamaba Restaurante Porta de L’ Aigüa. Para más información picha aquí.

Tenía tanto interior como exterior. En éste último nos dieron el cóctel compuesto por canapés, piruletas de queso, piruletas de foie recubiertas de chocolate, mini hamburgesas (frías… todo hay que decirlo…), mini chorizos, morcillas y longanizas, queso y jamón serrano recién cortado de la misma pata (de éste comimos hasta reventar). La bebida era en modo self service y nuestros hombres iban cual león vigilando, localizando y atrapando a su presa para que pudiéramos probarlo todo. Lo único que no me gustó de esta parte de la celebración fue el suelo que pisábamos. Os preguntaréis ¿por qué? Pues como bien os he dicho anteriormente nos encontramos en el exterior del lugar pero no os he mencionado que el cóctel fue en una jardín. Y claro, no sé si es que acababa de llover por allí o que había regado hace poco pero los tacones se nos quedaban incrustados en la tierra. Mis zapatos fueron agradecidos y no se mancharon porque barro no había pero cada paso que nos movíamos, tacón que se hundía.

Corriendo un túpido velo, pasamos a interior a por el banquete. El menú fue sencillo y compuesto por un primero, un segundo, el postre y la tarta nupcial. Lo agradecí porque después de un cóctel como aquel ya estaba saciada. A destacar de esta parte de la celebración he de decir que antes de servir los platos, sonaba una música cañera y los camareros enseñaban primeramente los platos a los novios. Cuando ellos daban el visto bueno ya comenzaban a servir a los invitados.

Sin más dilación os presento lo que cenamos aquel día tan especial. De primero tenemos: Rape con frutos del mar, Salsa de Tomate confitado con Twister de Langostino, mini verduritas y Croqueta rebozada de Almendra laminada.

Personalmente he de decir que fue el que menos me gustó con diferencia. Lo único que valía la pena era el rape, el cual de no haber esperado a que trajeran todos los platos a los comensales que conformábamos la mesa y me lo hubiera comido caliente en lugar de templado tirando a frío hubiera estado espectacular. La salsa de tomate estaba rica, pero tampoco me pareció nada del otro mundo. Y de lo que realmente no tengo queja ninguna es del Twister de Langostino, estaba jugoso, calentito y muy bueno. Para mi salvó el plato.

La croqueta era pésima, dí un bocado y me recordó al sabor de los puré de patata ya prefabricados rebozados en láminas de almendra. No tenía más. Y las verduritas dejaron mucho que desear ya que son las típicas que van en un bote, las cueces o salteas y las plantas ahí para decorar… Sinceramente, para el poco esfuerzo que le dedicaron a estos dos últimos innombrables más vale que los hubieran omitido. El primer plato del menú de mi amiga habría tenido mucho más éxito.

A continuación nos trajeron un Sorbete de Piña Colada que estaba impresionante y que ayudó mucho a que cogiera con ganas la segunda parte de la cena.

Ahora nos encontramos con el Tourneado de Solomillo Ibérico al Pedro Ximénez con Patata Panadera, atadillo de espárragos y Champiñones rellenos de Queso.

He de decir que este plato sería un pedazo de diez si no hubieran puesto el atadillo de espárragos. ¿Qué les pasa con las verduras? ¿No tienen ganas de cocinarlas y por eso tiran de botes como si no hubiera mañana?. Al igual que hice anteriormente, aparté lo que no me gustaba y pasé a la acción. Sólo siento lástima de mi misma por no haber tenido más hambre en ese momento porque el solomillo estaba en su punto, jugoso y gordito como a mi me gusta, sin estar seco ni excesivamente crudo. El toque del vino aún lo hacía más apetecible y le daba ese toque de dulzor tan característico. Las patatas buenísimas también y los champiñones con el queso me encantaron. La verdad es que gracias a este plato recuperé la fe en el restaurante.

Por último el Postre: Torre Helada de Mandarina y Tarta Nupcial.

¿Qué puedo decir? ¡DE LOCURA!. Yo no soy para nada de postres y menos si son muy fríos pero aquella torre… ¡madre del amor hermoso! La dejabas que se pusiera a temperatura ambiente y de deshacía en la boca, parecía una mousse, no era empalagosa y el sabor a mandarina predominaba en todo su esplendor. Simplemente estupenda y me la acabé entera, cosa muy rara en mi persona.

Para la Tarta Nupcial ya no tenía hueco. Las tartas con bizcocho no me van, no la probé con lo cual no tengo opinión al respecto pero debía estar buena porque mi hombre se comió la suya y la mía.

Y ya llegamos a final de la celebración con vídeos de los amigos de los novios, regalos, risas y lo que todos estamos esperando ¡FIESTA! Apagaron luces, montaron pista de baile, fotocall, mesa con chucherías y barra libre a la cual acudimos en masa como si sólo hubiéramos bebido agua durante la cena.

¡MUCHISIMAS FELICIDADES ALBA Y TORRI! OS DESEO ABSOLUTAMENTE TODO LO MEJOR.

¡VIVAN LOS NOVIOS!

Y a los que estáis leyéndome os lo agradezco mucho. En esta sección compartiré momentos inolvidables, en los cuales haya risas, amor y planes que desee mostraros.

¡Os espero en el próximo capítulo! Un abrazo gigante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s